En pocas palabras
Puede aportarse en un juicio: la Ley de Enjuiciamiento Civil admite documentos privados y sus copias como prueba, y da igual que el fax salga de un aparato o de una web. Si la otra parte lo impugna, habrá que acreditar su autenticidad, y su peso se valora caso por caso: el justificante de transmisión acredita una conexión con un número a una hora determinada, pero no lo que decían las hojas ni que alguien las leyera.
Primero se admite, luego se pondera
La Ley de Enjuiciamiento Civil (artículos 299 y siguientes) no cierra la puerta a ningún soporte: un documento privado o su copia puede aportarse y, si nadie impugna su autenticidad, hace prueba; si se impugna, toca cotejarlo con el original o reforzarlo con otros medios. Por eso nadie aparta un fax de antemano, y poco importa si salió de un aparato de oficina o de un servicio como FaxTelecom.
Después, el juez valora cuánto pesa ese elemento. Un fax sigue siendo una copia: convence más cuanto mejor encaja en un conjunto coherente de documentos.
Lo que demuestra el justificante de transmisión
Con la opción de 2,99 € IVA incluido recibes dos PDF: un justificante de solicitud y un justificante de transmisión. Este último fecha la conexión, identifica el número alcanzado e indica cuántas páginas pasaron. No dice nada del texto impreso, ni de quién lo recogió de la bandeja.
Archívalo junto al PDF exacto que enviaste y guarda los intercambios de alrededor: recordatorios, respuestas, notas de llamadas. Nuestro artículo sobre la prueba de transmisión de un fax explica cómo montar ese expediente.
Cuándo hace falta otra cosa
Una baja que exige comunicación fehaciente, un documento que pide firma original, una notificación por vía judicial: ahí el fax informa, pero no sustituye la formalidad. Para lo fehaciente se suele recurrir al burofax con certificación de contenido, que no es un fax. Lee el contrato o la norma que rige tu trámite antes de elegir el canal.
Puntos clave
- La LEC admite el fax como prueba; el juez valora su peso.
- El justificante acredita conexión, hora y número de páginas.
- Ni el contenido ni la lectura quedan probados por el justificante.
- Algunos trámites exigen burofax, certificado u original.
