En pocas palabras
Depende de dos cosas: qué canal acepta tu destinatario y qué podrías tener que demostrar más adelante. El correo es instantáneo, pero puede perderse en un filtro sin que nadie lo note; la telecopia deja un informe de transmisión creado durante el intercambio con el aparato receptor.
Puntos fuertes y débiles
El correo no cuesta nada y llega al instante, pero un filtro antispam puede apartarlo en silencio, y la confirmación de lectura queda a criterio de quien lo recibe. El fax llega en uno o dos minutos a un aparato que confirma la recepción de las páginas; con FaxTelecom, una página es gratis y la opción de justificantes cuesta 2,99 € IVA incluido. La carta certificada, lenta y de pago, goza del marco jurídico más preciso.
Dos preguntas para decidir
¿Qué canal indica mi interlocutor? Un organismo que imprime un número de fax en sus cartas ya ha respondido. ¿Qué tendré que demostrar, y antes de cuándo? Un plazo legal o contractual puede imponer una forma concreta, a menudo la carta certificada. Nuestro comparativo entre fax, correo electrónico y correo postal repasa cada situación.
Combinar dos canales
Nada impide sumar canales: un fax para ganar tiempo y obtener un justificante de transmisión, y después un correo o una carta certificada si la norma aplicable lo exige. Archiva el justificante con el PDF exacto que enviaste, para poder mostrar más adelante qué salió y cuándo.
Puntos clave
- Correo: instantáneo, pero un filtro puede apartarlo sin avisar.
- Fax: informe de transmisión ligado al aparato receptor.
- Carta certificada: marco jurídico más preciso, pero lenta y de pago.
- Elige según el canal aceptado y la prueba exigida.
